Se enfoca en la parte visible y con la que el usuario interactúa directamente de una aplicación o sitio web. Esto incluye el diseño de la interfaz, la estructura, y la interactividad de la página utilizando tecnologías como HTML, CSS y JavaScript.
Se ocupa de la parte del servidor de una aplicación web, encargándose de la lógica de negocio, la gestión de bases de datos y la comunicación con el frontend. El backend procesa las solicitudes de los usuarios y envía respuestas adecuadas.
Un repositorio no es solo un lugar donde se guarda código, sino un sistema que gestiona los cambios en el código a lo largo del tiempo, permitiendo a los desarrolladores colaborar eficientemente.
Un servidor central almacena el código y los desarrolladores sincronizan sus cambios con él. Si el servidor falla, el acceso al código se pierde.
Cada desarrollador tiene una copia completa del repositorio, incluyendo el historial de cambios.
Documentar el código facilita su comprensión y uso. Herramientas como Javadoc (Java), Doxygen (C++), Sphinx (Python), JSDoc (JavaScript) y Sandcastle (.Net) generan documentación técnica.